sábado, 26 de julio de 2008
Nicol Espinosa: Entre acordeones y Verduras

De Alcibiades Cortes La Prensa
En la calle Manuel María Correa de la ciudad de Chitré, todas las mañanas ubica su puesto de venta de hortalizas para “guisos” Nicol Espinosa, quien en ese lugar pasa desapercibido por miles de personas, pues son pocos los que saben que se trata de uno de los mejores afinadores de acordeón que hay en el país.
En el territorio nacional solo seis acordeonistas se han de dedicado al negocio del afinamiento de este instrumento. Uno de ello es Espino, quien después de dos décadas de dedicarse a tocar en bailes, decide darle mantenimiento a los acordeones y ahora también está en el negocio de venta de hortalizas.
Oriundo del Pixvae de Soná, provincia de Veraguas, recuerda que producto de los dos años de crisis antes de la invasión estadounidense a Panamá muchos conjunto desaparecieron de los escenarios, debido a la falta de recurso para mantenerse activos, situación que también lo afectó a él.
En los clubes Tableño, La Pollera y El 24, que funcionaron en la ciudad capital en la década de 1960, este artista inició su carrera para luego en 1965 organizar su propio grupo musical con el cual graba en 1974 dos discos de 45 revoluciones por minuto.
Simultáneamente a las presentaciones, este artista va incursionando empíricamente en la ciudad de David a la reparación del instrumento.
Luego, cuando se traslada en 1970 a Chitré, se integra a los conjuntos de Ceferino Nieto y Osvaldo Ayala. Allí perfecciona la técnica del afinamiento del acordeón.
En 1994 incursiona en la ejecución del acordeón en la música folclórica y se dedica a estudiar con más profundidad el afinamiento del instrumento, logrando hacer los diferentes tonos, la estructura, los troncos, pitos y forrarlo.
En la actualidad Espinosa cuenta con dos aparatos electrónicos para lograr el afinamiento exacto de la nota, hace “fuelles” y es uno de los más connotados afinadores de acordeón haciendo los diferentes tonos musicales.
De acuerdo con el artista, una lengüeta (“hijita” de plástico) que le da calidad de sonido a la nota, hace una década costaba 25 centavos; en la actualidad supera un dólar con 25 centavos. El pito de acordeón que antes costaba 3.75 dólares, ahora tiene un precio de 8.40 dólares.
Recordó que si se compara la década de 1970 con la actual, a pesar que no había el apoyo de las radioemisoras FM ni de la televisión, era más fácil organizar una festividad.
De acuerdo con Espino, también la inversión para realizar una fiesta se ha encarecido,los permisos han doblado el precio y solo pueden tocar los que cuentan con el apoyo de empresas licoreras.
Hoy día debido a la crisis económica que afecta a los panameños, Nicol ha tenido que incursionar en la venta de hortalizas para guisos, porque la actividad del afinamiento de acordeón no es lo suficiente (500 dólares mensuales).
Reconoció que las presentaciones que realizó por muchos años en las diferentes actividades bailables y las que hace con los conjuntos folclóricos le han favorecido para tener muchos clientes en su nuevo negocio de venta de legumbres.


